
«La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad»
(Le Corbusier)
El artículo 47 de la Constitución Española reconoce el derecho de todos los españoles a una vivienda digna y adecuada, atribuyendo a los poderes públicos la obligación de promover las condiciones necesarias para hacerlo efectivo, regulando la utilización del suelo para impedir la especulación.
Año 2025: España fue el segundo país de la eurozona donde más se encareció la vivienda el año pasado.
La situación de la vivienda en España se considera crítica, con precios en alza, dificultades de acceso a la propiedad y escasez de oferta, lo que genera preocupación y descontento social.
Hay desequilibrio entre oferta y demanda, auge de los alquileres turísticos, falta de vivienda asequible y mucha burocracia.
Hace unos días nos encontrábamos con este titular:
Leyendo el artículo podemos ver que el Índice de Precios de Vivienda (IPV) o el precio de la vivienda libre acumula 45 trimestres consecutivos de alzas interanuales, siendo este último el alza más elevada en 18 años.
También este dato es el más elevado entre grandes potencias del euro como Alemania, Francia, Italia o Países Bajos.
En el mercado del alquiler, la disparidad entre las cifras registradas en Europa y en España son aún más llamativas. Mientras que el precio de los arrendamientos de vivienda creció un 3,2% en la UE, en España algunos estudios muestran crecimientos a doble dígito de hasta un 12%, según los últimos datos de Eurostat.
Además, el problema se está viendo agravado por la falta de oferta y el aumento de la demanda de vivienda, donde las políticas de desprotección es un serio problema al que no se aportan soluciones.
Entre tantos datos también se puede extrapolar que, en España solo el 3,3% del parque de vivienda corresponde a vivienda social. Esta cifra supone una barrera a la hora de facilitar vivienda asequible a las personas en situación de vulnerabilidad.
Una de las conclusiones… es que en España las diferentes medidas puestas en marcha por el Gobierno y otras administraciones públicas sólo han empeorado este problema, que ya es la principal preocupación de los españoles, según el CIS.

Pero, la Vivienda, ¿es un Lujo o un Derecho Fundamental?
La crisis de la vivienda no es solo un titular: es una realidad. Estamos ante uno de los mayores desafíos sociales de nuestro tiempo.
Para las clases medias y trabajadoras, el acceso a una vivienda digna se ha convertido en un obstáculo.
La vivienda no es una mercancía; es la base sobre la que se construyen vidas, familias y sociedades.
Es necesaria una reflexión profunda, como la reforma del Artículo 27 de nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF), para buscar soluciones.
¿Qué soluciones se podrían ofrecer?
Las opiniones sobre las soluciones a la crisis de vivienda en España coinciden en la necesidad de aumentar la oferta de vivienda, liberalizar el mercado inmobiliario para facilitar la construcción y la regulación, y mejorar la coordinación para crear más vivienda social y asequible.
A largo plazo se podría:
Aumentar la oferta de suelo.
Simplificar la burocracia: Agilizar los trámites administrativos y las licencias de construcción para que sea más rápido y fácil construir.
Liberalizar el mercado: Una mayor liberalización del mercado, que incluya la eliminación de máximos en alquileres, podría ayudar a que la oferta y la demanda se ajusten.
Promover la construcción y el acceso a viviendas sociales y de protección oficial para colectivos vulnerables.
Fomentar la demanda de inversión. encontrando formas para que los inversores extranjeros actúen de forma regulada.
Es importante seguir avanzando en propuestas concretas que ayuden a afrontar estas dificultades.
El objetivo final es claro: consolidar la vivienda como el quinto pilar de nuestro Estado del Bienestar. Solo así podremos garantizar el derecho a una vivienda digna y adecuada.