
¡No saldremos de la crisis si no salimos todos!
El número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social ha disminuido en la Unión Europea. Se redujo en 2017 en 5,2 millones de europeos respecto a los datos de 2016.
A pesar de la recuperación económica, la Comisión Europea avisa de que el 13,1% de los trabajadores españoles están en riesgo de pobreza.
Los datos son demoledores: uno de cada ocho trabajadores está en riesgo de pobreza; el 26,6% de los ciudadanos está en riesgo de exclusión social, y ésta afecta a un tercio de los niños. Uno de cada cuatro contratos laborales suscritos en 2016 tuvo una duración inferior a siete días; en este apartado España está solo mejor que Grecia. Además, el paro juvenil sigue por encima del 40%.
Bruselas suspende, por ineficaces, planes del Gobierno como la tarifa plana a los autónomos o el programa Prepara contra el paro de larga duración.
El último informe de la Agencia Estadística con motivo del Día contra la Erradicación de la Pobreza y la Exclusión Social publicado el pasado octubre advierte que las cifras más altas se produjeron entre 2009 y 2012 —cuando la crisis económica llegó a su pico más alto
Las causas de los malos datos, según la Comisión Europea, son la falta de coordinación entre los servicios de empleo y sociales, el bajo apoyo a las familias, la tasa de temporalidad en el empleo (la segunda peor de Europa) y los limitados beneficios sociales.
La Comisión recuerda que en España la pobreza y la desigualdad, que ya eran altas, han crecido y se mantienen a pesar de la recuperación. Es terrible que el 13% de los trabajadores (¡de los que tienen trabajo!) esté en riesgo de exclusión.
Nuestro país está negando oportunidades a millones de personas, entre ellas muchos niños que sufrirán de adultos las consecuencias de sus carencias de hoy. Las reformas más urgentes que necesita España son las que deben proteger a los más vulnerables.
«La educación, más que cualquier otro recurso de origen humano, es el gran igualador de las condiciones del hombre, el volante de la maquinaria social.»